Entradas

Decisiones...decisiones...

 Aquí, en este rinconcito de internet donde habito quiero pensar que nadie me verá...nadie me sentirá si grito. Pero no gritaré cualquier cosa, no. Gritaré tu nombre, susurrado y bajito siempre esperando, siempre maldito.  ¿Recuerdas esa época? Ya todo ha cambiado. Ya no somos quienes fuimos y eso nos ha marcado. Ojalá pudiera decirte que he vuelto a donde...pero no quiero volver allí.  A veces las casualidades existen y las cosas cambian por algo. Aunque en ese momento no sepamos nada. Aunque en ese momento sea una caída en kayak río abajo.  A veces simplemente...hay que confiar en el proceso.  Creo... que podría salir bien... creo... que es otra salida. 

A veces desearía estar llena de flores

Hace tiempo que vengo dudando de si dejar del todo la escritura o si lanzarme ciegamente a ella.  Es como dejar de hablar. Una vez que lo consigues, que haya silencio, es extraño volver a comunicarse haciendo ruido.  No comprendo el mundo y su sonido. A veces desearía poder desconectarme los oídos. Así nada me afectaría, nada me dolería, sólo ausencias, sin recuerdos dañinos.  Otras veces me alegra poder oír los pájaros. Rara vez incluso me hace feliz oírme reír.  Sigo prefiriendo escribir. Describirte mi risa, que suena bruta, rota y descompasada. O las miradas cariñosas, que vienen seguidas de un sonido más suave, un beso, un roce.  A veces desearía estar vacía para poder llenarme de flores, flores de colores vibrantes, cuyo olor atraería a las abejas y todo se llenase de sonidos zumbones.  Otras creo que soy cristal, tintineante. De día reflejaría el Sol, de noche el vacío. Nuevamente sería un tiempo de descanso. Sin ruidos. Sin sentidos extraños.  ...

¿No sientes que...?

 ¿No sientes que a veces todo es raro? Como si el mundo fuera a un ritmo, a un compás, y tú estuvieras aún procesando qué pasó hace dos. Vas siempre con el pie cambiado y la melodía se te escapa. Hay gente que simplemente no sabe bailar al ritmo que marca la música, pero esa gente es ohana. Esa gente es buena. Como Carol y sus ganas de vivir, como Val y sus ganas de reír. Como yo cuando las veo y siento que todo es posible. ¿Cómo será cuando no necesitas que nadie pare su ritmo para bailar al tuyo? Es curioso, ¿Verdad? Dicen que todos tenemos nuestro propio ritmo y al final, cuando vives bailando en otro compás te da cuenta de que el director de la Orquesta se olvidó de ti, que él sigue componiendo como si todos fueran al tempo y tú...un solista más. Supongo que ahí está la magia que mucha gente ve en mis ojos, lo llamaremos: El Poder Del Solista Silencioso. Sé que Carol lo vio cuando llegué a aquel lugar, y que lo supo al irse. Al igual que Ella lo ve, al igual que Val, a diario, ...

Querida Yo, Muy querida

Querida Yo, Realmente muy querida. Y no te estás dando cuenta, o quizás prefieras no darte cuenta, de que estás llevándote al límite, no viendo (o quizás viendo demasiado) las advertencias que pasan a toda velocidad por tu carretera en rojo. Sabes que cuando escuchas en bucle una canción puedes llegar a sentirla como una Cárcel . No vale que seamos potencialmente suicidas. Tenemos que seguir luchando, dándonos cuenta de que siempre hay señales.  So...never tell yourself you should be someone else Porque estuvimos en el borde al que no queremos volver, porque vivimos en ese vacío. Lo habitamos. Asumimos el vértigo y los mareos y aún así nos mantuvimos en pie...o eso creemos, pero tampoco es importante. ¿Lo importante? seguir viviendo.  "No estaba loca, estaba perdida y me la crucé, y ahora tengo que vivir con esta mierda destrozándome, me destrozaré por ti si es lo que quieres" "Ahora sé que fueron pocos todos los besos del mundo entero"  Otra vez el miedo me agarra ...

13/10/2025

 Hoy es un buen día.  Estoy triste y no sé por qué. Bueno, quizás sí lo sé.  Mis miedos me acompañaron ayer al dormir y hoy al despertar. Han pasado de ser pequeñas pulgas a ser dientes de león. Hoy vuelan por toda mi habitación haciéndola incluso más pequeña de lo que ya es. Haciendo que las paredes crezcan y me quieran comer.  Siento que rugen y no sé cómo calmar las fieras que gritan en mi interior: ¡¡¡Hazlo, Hazlo, Dopamina y Riesgo, no tengas autocontrol!!! Pero soy tan rígida que eso me salva la vida, nuevamente.  ¡Quémalo todo! Que arda todo... suena tan placentero, el crepitar de las llamas. Pero a la vez soy agua y sólo quiero apagar todo lo que pueda hacer mal. Incluso cuando soy yo la que lo quiere hacer mal. Incluso cuando soy yo a la que van a golpear, pido perdón a la piedra por hacerse (mi) dolor. Pero nunca me he pedido perdón por dolerme. Nunca me he pedido perdón por ser tan autodestructiva. Perdón Yoes. No me lo merezco. No quiero seguir dañán...