Reflexiones...
La música era mi forma de canalizarme, la expresión sonora de las voces que no podía dar.
La tranquilidad que no sentía, la melodía que no podía olvidar, todo parecía recordarme que estaba hecha para sentir, que tenía que hacerlo en un mundo donde era mejor no sentir nada, ser un robot.
Yo quise ser...pero ahora no sé qué quiero ni quién soy. Todo parecía mejor cuando sólo era un sueño, ahora toca dejarme las neuronas creando. ¿Me quedará a algo del sueño que tenía? ¿Podre volver a dormir sin culpa? Quería y... creo que aún quiero, tocar los corazones de la gente a través del arte. Mis miedos cada vez son más grandes y mis ganas de ganarles menores. Podré. Simplemente no sé cuándo.
Ser diferente llegaba para quedarse. Una vez que veías que no encajabas en algo, todas las frases típicas ("¿Quién no encaja en algo?") te parecen absurdas. Y a su modo tienen razón, todos somos diferentes...sólo que dentro de una norma. Siempre existirán los márgenes del folio, y en cierto modo, a nadie le gusta sentirse en los márgenes reales, sólo en las esquinas que parezca que somos diferentes al resto, pero sin serlo. Al ser humano le gusta sentirse único mientras que necesita un grupo de iguales. Complejo y a la vez simple. Nacemos, somos, morimos.
Justo cuando empezamos a enmendar los errores y a descubrir para qué estamos aquí nuestro tiempo termina y comenzamos de 0 en otra era, en otro cuerpo. Hace tiempo que yo no vivo con miedo, los miedos viven en mi. Cada vez cuesta más respirar, salir a la calle, sentir el aire puro. Lucha, lucha, lucha... no te rindas, no pierdas. Pero... ¿Cómo sabré cuándo rendirme? ¿Cómo sé qué camino tomar?
Puedo tocar almas, pero...¿Dónde queda la mía? Maldita, perdida, inocente. La gente que me quiere toca mi alma, pero no siento que sea suficiente alma para todos ellos. No siento que haya suficiente yo. No debe haberlo, porque entonces... ¿Por qué me siento vacía? Si mi alma está completa cuando estoy con otras almas... pero a la vez no puedo ser... porque mi mente me pide distancia y mi cuerpo cercanía. ¿Por qué no sé lo que quiero? Creo que lo sé demasiado bien, quiero vivir aislada pero cercana. Quiero sentir, todo, pero a la vez me aterra sentir la nada.
Los miedos y el vacío son mis enemigos, son mis hermanos. El vacío vino a por mi y lo rellené con palabras huecas. Así el viento puede pasar entre ellas y llenarme de sonidos, de silbidos, de pájaros. Y poco a poco crecerán árboles donde antes había guerra. Poco a poco habrá paz para los malditos, pero poco a poco, muy poco a poco, igual que la tierra se germina, mi alma vibra y se llena el hueco de mi corazón.
¿Y si mi corazón fuera de piedra, con qué lo llenaría? Con agua. De sus grietas saldrían flores. De ceniza, de su fuego saldrían crías de fénix.
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